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Algunos niños se preguntan ¿Qué está pasando aquí en Nicaragua?

El niño, la niña o adolescente, en muchos casos no entiende lo que está pasando en Nicaragua sobre a la crisis sociopolítica, ellas y ellas a veces se preguntan por qué no puede salir a jugar después de las seis de la tarde, debido a que en muchos hogares hay restricciones de permisos o salidas, lo cual depende del contexto en que se encuentre en su localidad, sostienen algunos especialistas en derechos de la niñez y la adolescencia.

Entre abril a julio de 2018, muchos niños y niñas se han expuesto involuntariamente a escuchar gritos de marchas que pasan cerca de sus hogares, ver demasiada presencia de policías en las calles y por los reiterados comentarios que surgen dentro de la familia, según las especialistas, quienes agregan que la incomodidad de adaptar esas nuevas costumbres lleva al menor a cuestionarse ¿Qué está pasando aquí?

Es responsabilidad de los agentes socializadores informar y educar a los infantes sobre la situación de crisis sociopolítica que enfrenta el país, sostiene  la psicología, Patricia Suarez,  quien añade que,  no se debe negar la realidad, pero se deben tomar mecanismos adecuados para transmitir la información.

No hay que enseñarle un lenguaje violento como “malditos”, “esos son malos”,  la violencia también es verbal. Cuando miran que sus padres tienen una expresión, una gestualización violenta acompañada de la verbalización, va a reproducir lo mismo”, señala la psicóloga.

Para la especialista en derechos de la niñez del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), María Lilí Rodríguez,  “se debe hablar con la verdad utilizando la información adecuada de acuerdo a su edad,  para que el niño o niña, logre entender lo que su sucede”.

La comunicación juega un papel importante en la educación de la niñez / Arte de Unicef.

¡Siempre Alerta!

Las diferentes protestas registradas en el país son percibidas por las niñas y niños con mucha incertidumbre y mucho miedo por falta de información, lo que les puede ocasionar consecuencias en las manifestaciones conductuales, emocionales o fisiológicas, opina Rodríguez.

El niño puede presentar conductas que no tenía antes, puede ser más agresivo o más retirado, en lo emocional, les da por llorar, se vuelven indiferentes o desafiantes utilizando palabras como:“¿y qué?” “no me importa” “yo no lo voy hacer” y en lo  fisiológico puede que se orine en la cama, aumente su estado alimenticio o suprima la ingesta, como bulimia o anorexia, puede comerse las uñas o tener tips nervioso”, entre otros cambios, reitera la Rodríguez.

Los padres de familias o tutores deben de estar pendientes ante cualquier cambio de conducta de los niños y niñas, “la generación de un entorno de seguridad es muy fundamental, se debe establecer confianza para que la niñez se exprese y pregunte sobre la situación”, señala María Lilí.

La escuela, el segundo hogar

La escuela es el segundo hogar de los infantes, por tanto, juega un papel importante en la comunicación y educación de niñas y niños durante tiempos de crisis sociopolítica. “Así como nos educaron con respecto a los sismos, con simulacros, guardar la calma, manos en la cabeza, igualmente, se debe educar a la niñez sobre qué hacer en caso de un enfrentamiento, sin asustarla simple y sencillamente para prevención de un incidente”, demanda Patricia Suárez.

De la misma manera, recomienda a los padres, madres  y tutores/as  ir a las escuelas para conocer las medidas de protección que existen, para saber cómo educar a las niñas y niños, “hay que decirle mi amor si estas en la escuela y hay alguna balacera te tiras al piso, igual en la casa”, manifiesta la psicóloga.

Se les debe brindar consejos concretos para auto seguridad, “el niño debe manejar de memoria un número de teléfono, nombre de su mamá o papá, dirección etc. Para cualquier caso de emergencia”, recomienda María Lilí Rodríguez.

Las especialistas sugieren evitar que los niños y niñas, vean contenidos violentos en los medios de comunicación y el seguimiento en las plataformas digitales, “hay que realizar bloqueos en las diferentes plataformas, para que los niños no consuman esa información violenta”, recomienda María Lilí Rodríguez.

La protección de la niñez no significa que la niña o niño deje de correr, jugar o gritar, no se le debe quitar el espacio de recreación, sino que se debe nivelar los tiempos, destacan ambas especialistas.

En momentos de violencia e inseguridad madres, padres y tutores deben garantizar el resguardo y protección de niñas y niños.  para esto la la Federación Coordinadora Nicaragüense de ONG´s que trabajan con la Niñez y la Adolescencia CODENI ha elaborado un material que contiene consejos para proteger y manejar la crisis con las niñas y niños.

“Las protestas no son para los niños, niñas, o adolescentes”

Desde mi punto de vista las marchas para los niños no son adecuadas, a la hora de correr o buscar protección es más complicado, por lo que es recomendable evitar que los niños, niñas y adolescentes participen en movilizaciones masivas dónde se puedan exponer a la inseguridad“, reitera la psicóloga.

Así mismo señaló, que el derecho a manifestarse es de todos los y las nicaragüenses, pero hay que prevenir y se debe  tener cuidado de no exponer las niñas y niños.

La población de  niñas, niños y adolescentes en Nicaragua representan más del 42 por ciento de la población total del país, la cual  alcanza los 6.2 millones de habitantes, según las estimaciones del Instituto Nacional de Información de Desarrollo (INIDE).

De abril a septiembre de 2018, según datos de la CODENI, 29 niños, niñas y adolescentes han sido asesinados en este contexto, el más reciente fue Matt Romero de 16 años, quien falleció el 23 de septiembre en una marcha en Managua.

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