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El doctor Sánchez, el médico del pueblo que todos extrañan

El despido del especialista en cirugía general, Julio Sánchez Salazar, sorprendió a los pobladores de Jinotepe y los entristeció porque era un médico humanista y preocupado por atender a los más pobres.

 Por Fátima Gutiérrez Guilchrist 

Tras 27 años laborando en el Hospital Escuela Regional Santiago de Jinotepe, el doctor especialista en cirugía general, Julio Sánchez Salazar, recibió una llamada el 28 de julio a las diez de la mañana, de parte del subdirector del Hospital, Álvaro Urroz: “necesito que se presente ahorita en la oficina” le dijo. Al llegar recibió su carta de despido y dio media vuelta hacia su casa.

El doctor Sánchez se ganó el cariño de los jinotepinos, gracias a la solidaridad y empatía que lo caracteriza, afirmaron los ciudadanos, a quienes él les dedicaba la misma calidad de servicio y atención médica. “No es mi labor preguntar quiénes son, sino ayudarlos” dijo, sin importarle el estatus económico y social de los pacientes. 

Su despido no fue el único, aunque fue “el premiado” a como él mismo se denominó por ser el primero en recibir la carta. La raíz de su carta de despido injustificada fue una fotografía, en la que estaban presentes jóvenes participantes de la rebelión cívica de abril de 2018 junto a doctores, enfermeras, laboratoristas y personal de limpieza. 

El doctor Sánchez explicó cómo surgió esa fotografía: A las 3 de la mañana del 12 de junio de 2018, escuchó gritos y disparos que provenían de la calle. Se comunicó con su esposa para saber si estaba bien, porque estaba en el hospital ya que un día antes operaron a la mamá de ella. El doctor se alistó y salió de su casa a las 4 de la madrugada hacia su centro de trabajo. 

“Me desvié de mi objetivo, que era ir a ver a mi suegra, porque en la entrada de Emergencias estaba un joven auto convocado herido de bala. Operé al joven y busqué a mi esposa. La doctora Briceño quien fue la que realizó la operación, me dijo que, si me podía llevar a mi suegra para la casa, porque el ambiente se estaba poniendo tenso”, explicó el doctor Sánchez.

El doctor Sánchez caminó hacia la entrada del hospital, donde se encontraban colegas y trabajadores de diferentes áreas. Observó que los jóvenes auto convocados estaban levantando los adoquines del suelo para hacer las barricadas. “Yo iba para donde estaban los muchachos para pedir permiso, que me dieran pasada para ir a traer la camioneta y llevarme a mi suegra a la casa y luego regresar al hospital”, dijo el galeno. 

“Cuando me acerqué a los jóvenes, me reconocieron y gritaron: ¡Ahí viene el doctor! levantando sus machetes, garrotes y lanzas morteros. El personal que estaba en la puerta pensó que iban a atacarme y corrieron para ponerse a mi lado, me acuerparon y se dieron cuenta que no era ataque, sino que me estaban saludando, en eso alguien dijo: “A ver una foto” y la tomaron. Cuando regresé de dejar a mi suegra en la casa, la foto ya le había dado vuelta al mundo”, contó el cirujano.

El reconocido especialista se presentó diariamente al hospital, luego del primer ataque, el 12 de junio, realizado contra jóvenes auto convocados que se encontraban en el tranque del colegio San José. Sánchez sintió la necesidad de estar en el hospital. “Era injusto de mi parte no ir y no atenderlos, viviendo a 4 cuadras” explicó, más nunca se imaginó que ejercer su labor sin distinción alguna, sería el motivo de su despido. 

Ambiente tenso

Según una fuente que brindó información anónimamente por su seguridad, afirmó que la coordinación que el doctor Sánchez mantenía con el personal asignado en su área, no volvió a ser igual luego del despido. “En el tiempo de tranques había coordinación y tensión al mismo tiempo, pero cuando empezaron los despidos nadie hablaba y solo agachamos la cabeza” explicó la fuente. 

“La aparente normalidad que hubo luego de los despidos es solo fachada, no damos abasto para todas las operaciones que hay que hacer. Estamos un poco topados.” aseguró la fuente. El doctor Oscar Silva, fue quien llenó el vacío que dejó el cirujano Julio Sánchez. Para algunos pobladores fue una buena opción, sin embargo, no existe un reemplazo para un doctor tan querido en Carazo. 

La fuente explicó que en las semanas que se levantaron los tranques, el doctor Julio Sánchez y otros especialistas, fueron considerados líderes en el hospital con respecto a la coordinación. Luego de los despidos, los encargados oficiales volvieron a sus puestos, sin embargo, la tensión, el miedo a opinar en contra de los ideales del Gobierno y el temor a ser despedidos, prevalecieron en todas las áreas del hospital hasta el día de hoy. 

Derechos violentados 

“La violación de los derechos humanos que se implementó en el hospital, es una de las mayores injusticias y fechorías que se le puede realizar a los ciudadanos que son trabajadores del servicio público, quienes solo estaban ejerciendo su labor y auxiliando a las personas afectadas, sin importar el bando político al que pertenecieran”, explicó el abogado Rodolfo Gutiérrez. 

Según la Constitución de Nicaragua, los derechos violentados a los trabajadores del Hospital Santiago fueron el artículo 30, que afirma que los nicaragüenses tienen libertad de expresar sus pensamientos en público o privado. Al mismo tiempo, el artículo 29 establece que toda persona tiene derecho de conciencia y de pensamiento. La misma ley decreta que nadie puede ser obligado a cambiar su credo, ideología o creencia.

Gutiérrez aseguró que “el artículo 37, inciso 7 de la Ley de Servicio Civil y la Carrera Administrativa, establece que los trabajadores deben de mantener su puesto de trabajo si tienen su permiso y licencia vigente, además no pueden ser despedidos por una causa que no esté establecida en la Ley. En otras palabras, la injusticia es evidente contra el personal de la salud”. 

El Código del Trabajo establece en el artículo 46 que, si la terminación del contrato constituye un acto que restringe el derecho del trabajador, o tiene carácter de represalia contra este, por haber ejercido o intentado ejercer sus derechos laborales o sindicales, el trabajador tendrá acción para demandar su reintegro ante el Juez del Trabajo. Según el abogado Gutiérrez es un proceso largo, pero es un derecho que todos los ciudadanos no deben de tener miedo a ejercer. 

Sin respuestas oficiales

“La Constitución es clara conforme a las leyes que decreta y que deben de obedecer todos los ciudadanos nicaragüenses, sin distinción de estatus social, económico y político” explicó el abogado Rodolfo Gutiérrez. Para la población que le hayan sido violentado sus derechos o estén en peligro de serlo el artículo 45 declara que, pueden interponer el recurso de exhibición personal, de amparo, o de hábeas data, según el caso y de acuerdo con la Ley de Justicia Constitucional. 

El Gobierno actual no publicó notas informativas, reportajes ni anuncios en sus medios de comunicación oficiales para explicar las cartas de despidos que recibieron más de 50 colaboradores del personal de salud en el Hospital Santiago, de Jinotepe, Carazo. 

Las implicaciones tras el despido del doctor Julio Sánchez, no solo afectaron el ambiente y la coordinación del hospital, sino que también la población jinotepina sintió el golpe social y económico que dejó el cirujano en el sector público de la salud. 

La ama de casa, Amparo Campos quien sufre de la existencia de lipomas en su cuerpo, sobre todo en los brazos; recurrió a los servicios del doctor Sánchez desde hace más de ocho años. “Me dirigí hacia él desde la primera vez por la confianza que le tenía y que aún le tengo en su trabajo” añadió. Para los ciudadanos, la larga trayectoria del doctor, es la esperanza que les afirmaba que saldrían en buenas condiciones del quirófano. 

La población siente una gran cercanía con el doctor Sánchez y sus colegas allegados, puesto que la doctora cirujana Fátima Tuckler era su mano derecha, si de cirugías se trataba. “Mi última operación fue hace dos años, el diagnóstico me lo realizó el doctor Julio Sánchez, pero por diferentes circunstancias me operó la doctora Tuckler. Confié en ella porque sé que los dos desempeñan excelente su trabajo” explicó Campos. 

Para Campos es una pena que un doctor tan preparado quedara fuera del sector público de la ciudad. “Es una pena que el doctor ya no esté en el Hospital Santiago, luego siguió laborando en el hospital privado Harmin, pero para muchos este tiene un costo que no todos pueden pagar, entonces ahí es donde la gente pierde” dijo.

El doctor Sánchez prestó sus servicios médicos como cirujano general, en el hospital privado Harmin, desde su fundación, hace aproximadamente 20 años. Actualmente ya no labora en ningún centro hospitalario.

Afectaciones sociales 

El licenciado en Zootecnia, Melvin Cordero, es otro de los jinotepinos que depositó su confianza, en dos ocasiones, al doctor Julio Sánchez. La primera vez fue en el Hospital Santiago en la sala general de varones, por dos hernias, una umbilical y la otra inguinal izquierda, que le estaban afectando. “Desde esa operación yo estaba seguro que la cirugía que me realizaría el doctor, sería con éxito. Además de su atención luego de la operación para asegurarse de mi bienestar” añadió. 

La segunda operación fue el 31 de octubre de 2018, que, según Cordero, la apendicitis estaba por explotar dentro de su cuerpo. El doctor en ese tiempo, solo estaba atendiendo en el Hospital privado Harmin de Jinotepe. Tras un diagnóstico del doctor Miguel León, recurrió a los servicios de Sánchez para una operación urgente. 

“El doctor Julio siempre muy humanista con los demás, me propuso que me operaran en el hospital público para ahorrarme el enorme gasto de pagar una cirugía en el Harmin. Sin embargo, yo lo busqué por sus destrezas y habilidades así que decidí hacer el gasto, pero ir seguro y que no me operará alguien que no conozco” explicó Cordero. 

Cordero comentó que la operación en el hospital Harmin fue excelente y al mismo tiempo costosa. “Gasté aproximadamente 1,200 dólares en total. 800 dólares me costaron solo la operación y más o menos 400 dólares la hospitalización y los medicamentos para mi recuperación”, explicó. 

 Melvin Cordero desconoce quién es el doctor que reemplazó el puesto en el área en que se desempeñaba el cirujano Sánchez, pero no dudó que es un experto. “Considero que los despidos afectaron a la población, en especial los de escasos recursos, quienes no tienen la posibilidad de costear una consulta privada con el doctor Julio Sánchez. Tampoco digo que los otros doctores no sepan de su labor, pero la confianza que se le tiene a un solo doctor, a este doctor, es fuerte” aseguró. 

Golpes económicos

Una de las pobladoras de Jinotepe a quien más le impactó el despido del doctor Julio Sánchez, fue la ama de casa, Auxiliadora García a quien le apareció un tumor en su hígado que fue diagnosticado por el cirujano Julio Sánchez. Fue el mismo doctor quien le dio seguimiento para la respectiva operación que ameritaba la señora. “Yo iba a ojos cerrados con el doctor, sabía que estaba en buenas manos” dijo García. 

Sin embargo, un mes antes de la fecha programada para su cirugía, despidieron al doctor Sánchez. “No sabía que iba a pasar con mi operación, si me la iban a cancelar, si me iba a quedar con eso malo adentro. Sinceramente tenía miedo” afirmó García. Su complicación fue resuelta por el doctor cirujano, Oscar Silva, el reemplazo del doctor Sánchez. 

“Yo nunca había pasado consulta con este doctor, era nuevo para mí, pero tampoco tengo ni tenía el dinero para buscar al doctor Sánchez. Me encomendé al Señor mi Dios el día que me operaron” aseguró García. Su caso, es como el de muchos pobladores que no tenían las posibilidades económicas, para saldar consultas privadas y tampoco contaban con un seguro médico.

 Auxiliadora García, siguió frecuentando al doctor Oscar Silva por distintas complicaciones que tuvo y que necesitaron de operaciones. También una de sus hijas requirió de los servicios médicos del cirujano. “Seguimos viendo al doctor Oscar Silva porque yo me compliqué y mi hija también, fuimos yendo al hospital Santiago con la esperanza de que el doctor Julio Sánchez regresara. Aun no entiendo por qué se fue y si fue por política yo no me meto, pero no es justo” añadió. 

Al cambio de doctor, García se sintió un poco insegura puesto que la sustitución fue repentina. “Ya me operó dos veces el doctor Silva y todo ha salido bien, pero no sé, no digo que sea mal doctor, para nada. Pero todavía no siento la misma confianza que le tenía al doctor Julio Sánchez, muy buen doctor para mí”, explicó la ama de casa. 

Muchos pobladores consideraron que el doctor Julio Sánchez ejerció su labor ante cualquier adversidad que se le presentó, se comprometió a solucionar las dificultades médicas de la población, fue transparente con las personas que necesitaban que les salvara la vida. Sin importar todo el esfuerzo que le dedicó al hospital, fue desestimado, desechado y reemplazado, como si nunca hubiese estado al servicio de los ciudadanos. 

El 28 de Julio de 2018 se convirtió en un día inextinguible para el ya jubilado doctor cirujano general, Julio Sánchez Salazar. Ese día agridulce recibió su carta de despido, pero al mismo tiempo descubrió el apoyo moral y el cariño que la población le tenía. “Quien está en paz y sabe que ha hecho las cosas a como debe ser, no tiene por qué tener miedo ni temor” dijo el doctor Sánchez.

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Hospital Escuela Regional Santiago de Jinotepe
Foto / Fátima Gutiérrez
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Doctor especialista en cirugía general, Julio Sánchez Salazar
Foto cortesía del doctor Julio Sánchez
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Carta de despido hacia el doctor Julio Sánchez
Foto que se hizo pública en redes sociales
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