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“Él entró por la noche en mi habitación”

En los últimos años se incrementaron las denuncias de niños y niñas maltratados y violentados, de los cuales pocos reciben atención profesional tras pasar por una situación traumática. El castigo físico está prohibido no obstante sigue estando justificado si se trata de corrección disciplinaria

Por: Dulce Yuleysys González M.

 “Mi papá era alcohólico y mi madre trabaja para darme de comer; desde que tengo memoria mi padre tomaba con mucha frecuencia discutía con mi mama, le pegaba y por las noches abusaba de mí, me decía que era un secreto entre nosotros, que todos los padres lo hacían”, relató Maritza.

“Aún recuerdo la primera vez que él entró por la noche en mi habitación, comenzó a tocar mi cuerpo y yo le pregunte, ¿papito que estás haciendo? A lo que él me respondió, darte mucho cariño y afecto luego de eso no seguí haciendo preguntas, él seguía tocando mi cuerpo se acercó a mis piernas e introdujo sus dedos en mi vagina. Pensé que él se encargaría de protegerme de las personas que me quisieran hacer daño, jamás pensé que él sería una de esas personas” comentó, Maritza.

“Con el tiempo sus vistitas a mi habitación eran más frecuentes, ya no solo introducía sus dedos si no también su pene, yo lloraba y el seguía diciendo que era cariño de padre e hija, siempre recordándome que debíamos de mantenerlo en secreto. Cuando cumplí 11 años, me di cuenta de que lo que mi papá me hacía no era normal; es por eso que decidí hablar con mi mamá, le conté lo que mi papá me hacía, ella lloraba como si alguien hubiese muerto, yo no entendía lo que sucedía, me pidió perdón en ese momento, sentí un nudo en mi garganta y lloré desconsoladamente muy en fondo sabía que lo que papá hacia estaba mal” añadió Maritza.

Le pegaban como a un saco de boxeo

La historia de Elisa Rodríguez, también se suma a una más de abuso y maltrato, “Mis padres me pegaban por cosas muy estúpidas como ensuciarme, pedir algo que me gustaba; me solían pegar con chinelas, escoba, faja y hasta rajas de leñas, luego de pegarme como si fuera un saco de boxeo se disculpaban diciendo; te queremos todo lo que hacemos es por ti y yo aceptaba esas disculpas, aunque en fondo sentía que ellos realmente no me querían y que era un estorbo en la vida de mi familia”.

“En mi familia había muchos problemas, mis padres se acababan de divorciar, me quede con mi mamá y al parecer ella me despreciaba, tomaba muy seguido y me golpeaba sin razón alguna, descargaba su ira contra mí por los problemas que tenía en el trabajo” declaró Anthony.

En una ocasión la mamá de Anthony le aventó un chuchillo dejando una cicatriz en su brazo derecho. Fotografía de Dulce González 

La violencia nunca debe de ser justificada

La violencia y el maltrato contra los niños y niñas es de las problemáticas más grandes en el país.  Nunca puede estar justificada, ya sea por razones disciplinarias o cualquier otra, lo peor es que en la mayoría de casos de violencia y maltrato se suele dar en áreas “segura” siendo el hogar y la escuela, los sitios frecuentes. 

Una de cada cinco madres (16%) con hijos menores de 18 años, creen que el castigo físico es aceptable como una forma de educar. Esto de acuerdo con la Encuesta Nicaragüense de Demografía y Salud, (ENDESA) 2011-2012.

En los casos anteriormente expuestos, se refleja la violación del Artículo 5, del Código de la Niñez y la Adolescencia de Nicaragua, el que dice: “Ninguna niña, niño o adolescente, será objeto de cualquier forma de discriminación, explotación, traslado ilícito dentro o fuera del país, violencia, abuso o maltrato físico, psíquico y sexual, tratamiento inhumano, aterrorizador, humillante, opresivo, trato cruel, atentado o negligencia, por acción u omisión a sus derechos y libertades”.

Según un informe de las Naciones Unidas por la infancia (UNICEF) los niños y niñas de 6 a12 años, siguen siendo la principal víctima de violencia en Nicaragua. El 95% de la violencia suele ser ejercida por una persona de confianza.

El Instituto de Medicina Legal de Nicaragua, reportó 8 mil 823 casos de violencia intrafamiliar en el año 2015, de ellos, el 15 por ciento de las víctimas fueron niñas, niños y adolescentes. El Ministerio de la Familia (Mifan) ha aplicado medidas de protección especial a 19 mil 774 niñas, niños y adolescentes entre los años 2012 y 2017. En Nicaragua casi 1% (43 por ciento) de cada 2 estudiantes que cursan  el Sexto grado de primaria (entre 11 y 12 años) manifestó haber sufrido maltrato.

Alrededor de 2 mil niños son maltratados en Nicaragua por sus familiares y muy poco rompen el silencio por miedo, chantajes y normalización del problema por parte de adultos mayores. Fotografía de Dulce González.

“El maltrato infantil, en Nicaragua, es un problema que aqueja a la sociedad en general, así mismo es considerada una problemática de salud pública, este fenómeno no mira clases sociales, pero es más evidente en la población de condiciones económicas precarias y afecta a los niños y niñas” declaró, Diomedes Brizuela, psicólogo especialista en reparación emocional.

El psicólogo, agregó que “La familia es el lugar en donde se protege a los niños y niñas, suele brindarles seguridad física y emocional, además de proveer valores y virtudes que necesitan como lo garantizan los derechos humanos al reconocer el derecho a una vida privada, familia y hogar. Pero es que en los últimos años se han registrado actos de violencia contra los niños y niñas por parte de sus padres y otros familiares que pueden incluir violencia física, sexual, psicológica, abandono total”. 

También Brizuela, dijo que “A menudo los niños reciben fuertes castigos físicos en un supuesto intento por disciplinarlos con humillaciones, insultos, amenazas, menosprecio, entre otras formas de violencia. Es alarmante la frecuencia con la que los niños y niñas son violentados a manos de personas que conocen, frecuentemente miembros de la familia”.  

Agresiones afectan rendimiento académico

“Por lo general las personas que suelen maltratar o violentar a sus hijos se caracterizan por ser poco tolerantes, insensibles, con poco control, hostiles, baja autoestima, ansiosos e inflexible. La mayor parte de los niños vulnerables al maltrato son los que presentan problemas de comportamiento, temperamento, discapacidad física o mental, bajo rendimiento académico, son dependientes de las personas que les rodean y tienen menos habilidad y pocas posibilidades de denunciar al agresor” aseguró, Diomedes Brizuela.

Los padres que fueron maltratados en su niñez tienden a hacer lo mismo con sus hijos; aunque pueden influir las bebidas alcohólicas y otras sustancias, embarazos no deseados, desempleo de los padres, dificultades económicas, presencia de madrastra o padrastro.

Consecuencias a las víctimas

 “El maltrato y violencia infantil trae serias consecuencias para la víctima, no obstante, pocos son los que reciben ayuda psicológica. Es importante destacar que, de la detección y la prevención, tratamiento y rehabilitación de los trastornos emocionales únicamente se atienden sus necesidades básicas de los menores, así mismo los agresores también deberían de recibir ayuda psicológica y no solo cumplir una condena, para que una vez que cumplan su deuda con la sociedad, no representen un problema para el orden público” manifestó, Brizuela.

También agregó, Brizuela, que “A pesar de la experiencia traumática, es posible superarla no obstante no es algo que ocurra de la noche a la mañana; tampoco es algo que cura el tiempo sin lugar a dudas es un proceso y es necesario que sea acompañado por un profesional en el área”.

“Muy pocos de los casos de maltrato infantil son llevados a la corte, ya que los niños no hablan de maltrato porque lastimosamente en nuestra sociedad está normalizado y es visto como un método de corrección a la conducta de los niños, para exigir respeto; no obstante a largo plazo puede tener graves consecuencias, no estamos pensando en que estamos cayendo en un círculo vicioso, un niño maltratado en su adultez pondrá en práctica los mismos métodos de corrección que sus padres, porque es la única forma que conoce de corregir a un niños” explicó, Gloria Escobar abogada en derecho penal. 

Siempre alegan inocencia

“Durante mis 12 años de experiencia, me ha tocado ser parte acusadora o defensora. Los reos niegan los cargos, alegan ser inocentes y ser víctimas de venganza por parte de algún familiar de la menor abusada o maltratada” manifestó Gloria Escobar.

 “Vivimos en un mundo en el que predomina la violencia. Y no debería extrañarnos que se inicie en la familia, pues es ahí donde empieza a manifestarse. La mayor parte de las agresiones graves a los niños se da precisamente en el hogar y esto da lugar a que dicho problema del maltrato a los niños se encuentre en personas y circunstancias casi o totalmente fuera de control” añadió, Escobar.

En las últimas décadas estas conductas han sido condenadas, aunque miles de niños sufren de maltrato físico, psicológico y sexual en sus propios hogares. La familia debería de ser considerada el núcleo más importante de nuestra sociedad; porque lo que ocurre dentro de ella puede tener efectos positivos o negativos en cada una de las personas y el futuro de todo país, coinciden los especialistas consultados.

SIDE BAR

AFECTACIONES FÍSICAS Y SOCIALES 

Psicólogos consultados, manifestaron que la violencia en niños, genera a corto y largo plazo, afectaciones físicas como; hematomas, lesiones físicas, retraso de desarrollo y desorden del sueño. También en el campo social, el niño crecerá con dificultades para aprender, no suelen socializar con los demás niños, agresivos, presentan dificultades para concentrarse, les cuesta mucho seguir normas e instrucciones, suelen tratar a los demás como son tratados, falta de control, desarrollan tendencias suicidas.

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