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La radio, la voz que se quiere acallar

Desde la crisis de abril de 2018, los medios de comunicación radiales y sus periodistas han estado en el centro de los ataques a la libertad de prensa en todo el país debido al poder, alcance y arraigo de estos medios en la población.

Por Isabel Román

A raíz del estallido social ocurrido en abril de 2018, muchos periodistas y directores de radios independientes fueron víctimas de ataques contra la libertad de expresión y de información por parte de grupos fanáticos del partido de gobierno y autoridades policiales, lo que dejó secuelas físicas, psicológicas y económicas tanto en los periodistas como en los medios de comunicación.

Era un 20 de abril del año 2018, en León, y se vivía un ambiente ‘‘de caos’’ así lo describe el director de Radio Darío, Aníbal Toruño. Días antes del 20 de abril, Toruño y los colaboradores de Radio Darío ya sufrían de amenazas.  Algunas fuentes les advirtieron que se estaba planeando un ataque a la radio por parte de personas fanáticas del gobierno, por lo que Toruño tomó medidas para reforzar la seguridad de la radio, cómo mantener puertas cerradas. 

El 20 de abril, todo transcurría con normalidad, eran alrededor de las seis de la tarde en Radio Darío, llegó un entrevistado para la transmisión en vivo que se realizaba. El entrevistado llevó comida para el director y trabajadores, por lo que se dieron un pequeño receso de entre 6 a 7 minutos para comer.

La explosión

A las 6:25 pm, Toruño, escuchó una explosión parecida a la de un mortero. En ese contexto se explotaban muchos en la ciudad, por lo que le pareció algo usual, no sabía que se trataba del comienzo del ataque a la Radio.

En horas de la noche ‘‘el comando del gobierno’’, llamado así por Toruño, había derribado la puerta de entrada de la radio y desplazado al guarda de seguridad. El comando comenzó su operativo rociando gasolina, en la parte externa y el techo de la radio. Después desde afuera lanzaron un mortero directo al edificio, lo que produjo una fuerte explosión, que hizo a la radio arder en llamas.

En ese momento había alrededor de unas doce personas adentro, nadie sabía que estaba pasando. ‘‘Era fuego, oscuridad y una confusión interna inmensa’’, afirmó Toruño. El staff logró derribar una puerta lateral que conectaba con la casa vecina y que permanecía sellada, y así pudieron salir. 

El atentado acabó con la vida de dos de los agresores, que conformaban ‘‘el comando del gobierno’’ y a varios de los mismos les causó quemaduras. Después de la explosión, se encontraron afuera de la radio, alrededor de unas 90 libras de explosivos, que pretendían ser lanzados luego de provocar el incendio.

Radio Darío, ya había sufrido al menos cinco ataques en años anteriores, pero ninguno de esta magnitud, que suponía acabar con las vidas de todos los colaboradores que siguiendo una línea editorial crítica e independiente, laboraban en la radio, explicó Toruño. 

Un reto para seguir informando

El intento de censura constante cargado de persecuciones, allanamientos, asedios, robos, y amenazas, ha significado un reto para seguir informando. Las persecuciones se intensificaron, obligando al staff de la radio a trabajar desde la clandestinidad. Luego parte de su staff se quedó sin trabajo debido a la crisis que enfrentaron que los hizo reducirse al mínimo.  

Los colaboradores de la radio, han denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), cada uno de los hechos, siendo la mayoría de ellos, beneficiarios de medidas cautelares.

‘‘Me impacta, ver periodistas que no son los mismos, que desarrollaron enfermedades producto de semejante impacto… quiebra el alma porque difícilmente se va a reparar’’ dijo Aníbal Toruño, director de Radio Darío. 

Radio Stereo Romance 

En Radio Stereo Romance, Jinotepe, las secuelas han azotado desde los bolsillos hasta el corazón de los periodistas. La crisis socio-política ha dejado daños económicos y psicológicos. ‘‘Estábamos viendo una foto de hace cinco años y alguien dijo: cuando todos éramos felices, cuando todos estábamos juntos. Los ojos de todos nosotros ya no brillan como antes’’, dijo Francisco Gadea, director de radio Stereo Romance. 

Para Gadea, las peores secuelas que ha dejado la crisis, son las psicológicas. Trece periodistas del staff de la radio han tenido que exiliarse. Las amenazas vía redes sociales de la radio se mantienen, describe la pared manchada como un lienzo para la expresión, no borra los mensajes como: ‘‘Fuera del aire’’ debido a que, para él todos deben tener la oportunidad de expresarse. 

Radio Stereo Romance. Foto: Isabel Román

Suspensión temporal 

El tres de octubre de 2020, se publicó un comunicado oficial en la página web y redes sociales de la radio Stereo Romance, que explicaba la suspensión temporal de las noticias multimedia en todas sus formas debido a la asfixiante situación económica que enfrentaban. Tuvieron una caída del 70% en las ventas.

En el mismo exponían que, aunque el personal estaba dispuesto a colaborar voluntariamente, no contaban con presupuesto necesario para la movilización de los periodistas para reportear la información. ‘‘Hemos intentado, con todo el esfuerzo humano, ser la voz del pueblo, pero ya no podemos hablar’’, se leía en el comunicado, emitido por Francisco Gadea.

 La radio se expandió de la parte análoga a la digital, publicando entre 35 y 40 notas diarias. Tras la acumulación de deudas y disminución de staff, hoy se publican máximo unas 6 notas al día. ‘‘Estamos reactivándonos, hemos hecho algunos convenios, algunos arreglos para conseguir material, pero estamos en lo mínimo’’, afirmó Gadea. 

Daños totales 

Letzira Sevilla Bolaños, editora de la página web de radio Stereo Romance y ex trabajadora de El Nuevo Diario, ha sido víctima de constantes asedios y amenazas de muerte tanto para ella como su familia. En 2018, aturdida por las amenazas pensó en el exilio como una opción, pero decidió quedarse, debido a la dificultad de la travesía y a que ‘‘su labor no era un delito’’.

‘‘Estaba embarazada cuando empezó todo, en 2018 y mi hijo murió, se me ahorcó en el vientre con el cordón umbilical producto del estrés al que estuve sometida, y eso es bastante difícil. El 19 de diciembre se cumplen dos años de que mi hijo nació muerto’’ explicó. 

Letzira Sevilla también enfrenta dificultades en la labor periodística como el acceso a la información pública, que es inmediatamente negada, no es invitada a conferencias, y se le niega el acceso a entrevistas en instituciones públicas.  Expresó que a pesar de que hacer periodismo se ha vuelto un riesgo, este no puede ni debe morir.

‘‘A nosotros no nos atienden mal, no nos hacen mala cara, solo nos dicen que no’’, dijo Francisco Gadea, director de la radio.

 Cabina de Radio Stereo Romance. Foto: Isabel Román 

Con un año de trabajar en la radio, María Morales, encargada del área de multimedia de radio Stereo Romance, no ha sido víctima directa de amenazas, sin embargo, en las redes de la radio, las amenazas son dirigidas en términos generales a los trabajadores de la radio. El estallido social le hizo replantearse si había escogido bien su carrera, y si debía seguir trabajando en el área periodista que más disfrutaba o cambiarla por seguridad.

“Vendamos nacatamales” 

‘‘Vendamos nacatamales, hagamos plata’’ dijeron las trabajadoras de la radio. Gadea explicó que la idea surge como alternativa para ayudar al staff en sus gastos. La población ha sido fundamental y han apoyado mucho la iniciativa. El staff continúa trabajando en el desarrollo de nuevos proyectos como fuentes alternativas de ingresos económicos. 

SABOTAJE A RADIO CAMOAPA 

En Radio Camoapa, Boaco, se sufrió de sabotaje, en la torre de transmisión en septiembre del 2019 y en septiembre de 2020. Tres periodistas en el exilio y parte del personal ya fuera de la radio, han sido las consecuencias que han dejado las amenazas y ataques, explicó Juan Carlos Duarte, Director de la radio.  

‘‘Siempre hemos explicado que no conocemos la identidad de los sujetos que han intentado esos sabotajes, lo que sí podemos deducir es que son personas, adversas a nuestro trabajo’’, afirmó Duarte.

Duarte interpuso la denuncia formal sobre el sabotaje a la torre de transmisión en la estación policial local de Camoapa, el 16 de septiembre de 2019, pero aún no recibe una respuesta. También el 10 de mayo de 2018 interpuso la formal denuncia sobre las amenazas que estaba recibiendo. 

La crisis económica sacude sus bolsillos, la reducción de anuncios publicitarios y la pandemia sanitaria del COVID-19 han afectado en gran medida la sostenibilidad de la radio. Duarte, explicó que como medio independiente están luchando contra una narrativa que descalifica el trabajo del periodismo serio, y que pretende mostrar a un periodismo servil, y oficialista como si fuera la única propuesta de comunicación, basada en un mundo irreal e imaginario.

Kalúa y La Costeñísima

‘‘Hubo amenazas de muerte, amenazas de encarcelamiento, amenazas de que te voy a golpear a tu familia, sino te vas del país puede pasarte algo…vinieron dándose a los periodistas por parte de paramilitares, sandinistas fanáticos, y personas del gobierno’’, dijo Kalúa Salazar, jefa de prensa de Radio la Costeñisíma en Bluefields.

Salazar fue víctima de un proceso judicial en el que la acusaron de calumnias por emitir una denuncia anónima de supuesta corrupción en la alcaldía de El Rama, que hizo un poblador de la zona. Salazar no quiso revelar su fuente como parte de su ética profesional.  

Kalúa Salazar y los colaboradores de la radio sospechan que la acusación sea de carácter político debido a que las denunciantes eran tres trabajadoras y ex trabajadoras de la alcaldía del Rama, que es dominada totalmente por el partido de gobierno y las que además son militantes sandinistas, expresó Salazar. 

Salazar fue declarada culpable con una sentencia de 120 días multa, de su salario, expresó no haberse quedado con el fallo de culpabilidad, por ser inocente. La tormentosa ola de amenazas constantes, acechan a Salazar y a periodistas de la radio la Costeñísíma. La autocensura periodística está cada vez más presente, cuestionando la publicación de una noticia u otra, debido a las represalias que podría traer consigo, explicó, Kalúa Salazar.

La presión psicológica por los constantes asedios y el temor a ser la siguiente víctima de un atentado, por informar con responsabilidad y transparencia ha sido una de las secuelas que deja la represión en los colaboradores de Radio Corporación, así lo explicó Luis Urbina, encargado de Recursos Humanos, de Radio Corporación.

“Fuerzas oscuras”

La radio rodeada de policías, las amenazas, persecuciones que han causado exilios y han debilitado la economía de la radio, atentan contra la libertad de información. Sin embargo, los periodistas no bajan la guardia y mantienen su disposición de informar de forma veraz, explicó Urbina. 

El 21 de agosto de 2020, Rosario Murillo, vicepresidenta del país, dijo que los medios de comunicación son ‘‘fuerzas oscuras que quieren descalificar el esfuerzo’’ del Gobierno durante un discurso en el que felicitaba al medio el 19 digital, medio oficialista, por su décimo segundo aniversario.

En diversas ocasiones, Rosario Murillo ha acusado a los medios independientes de difundir noticias falsas que causan zozobra y temor entre la población. “Hay quienes se especializan en crear, lo que decíamos, pandemias de miedo, de odio, a partir de noticias falsas (…) Pretenden crear, seguir creando, realidades falsas y usan vídeos de otro país pretendiendo creer que son videos de Nicaragua”, dijo la vicepresidenta en mayo de este año.

Gabriel Álvarez, experto en derecho constitucional confirmó que todo ciudadano tiene derecho a buscar, recibir y difundir informaciones y que la Ley de información pública obliga al Estado a darle acceso a todos los ciudadanos que la soliciten.

Un arma de censura 

‘‘La Ley especial de ciberdelitos, es sobretodo un instrumento de intimidación, para llevar a la autocensura, yo creo que es una amenaza muy grave, que pretende que el Estado no tenga que utilizar sus instrumentos represivos, para que los propios ciudadanos, seamos los que nos autocensuremos’’ afirmó Álvarez.

Directores de Radio Stereo Romance y Radio Darío coinciden en que, el 2021 es un año lleno de incertidumbre para las radios de comunicación independientes, más difícil y riesgoso para la difusión de información por ser año electoral, y por las recientes Leyes aprobadas que suponen ciertas restricciones en la libertad de expresión.

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