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Los retos de las mujeres periodistas

Pésimos salarios, discriminación, abuso y acoso sexual, es parte de los obstáculos que tienen que superar las mujeres periodistas en los medios de comunicación, no existen instituciones que les protejan, ni sindicatos, además de los peligros que tiene que enfrentar en las coberturas 

Por Karla García

La labor periodística es comúnmente conocida por los riesgos que conlleva ejercerla, pero el ser mujer, lo hace aún más complicado en un país como Nicaragua. Expuestas al robo de ideas, acoso, a la desigualdad de oportunidades, la marcada brecha salarial en una de las profesiones menos remuneradas del país, entre los obstáculos con los que lidian día a día las comunicadoras y periodistas. 

El dominio de los hombres en los medios de comunicación inicia con la primer Escuela de Periodismo de Nicaragua, la cual fue fundada en 1960 gracias a Stuart Ayers y un grupo de periodistas allegados. En 1964 se gradúa la primera generación con once nuevos periodistas de los cuales solo cuatro eran mujeres.

La lucha en los medios de comunicación es con la reproducción del viejo modelo: el machismo. “En el país, la mayoría de los jefes de información y editoriales son hombres”. Carmen Herrera, periodista de investigación independiente, hace hincapié en cómo estos ignoran los hallazgos novedosos de las periodistas, ya que existe una resistencia a reconocer que las mujeres pueden generar y hacer periodismo de calidad.

“En el mundo del periodismo, a mí lo que me ha tocado más duro es defender mis temas: cómo los abordó, cómo los planteo.” Comentó, Herrera. De igual manera evidenció que existen casos de robos de ideas en salas de redacción de manera descarada, movidos por el pensamiento que son temáticas que los hombres deben de investigar. 

En el último estudio realizado en 2015 por el Proyecto de Monitoreo Mundial de Medios (GMMP), el cual es ejecutado por WACC Global  en 114 países, remarca que hasta ese año en Nicaragua, las mujeres reporteras representaban un 53% a comparación de un 47% de reporteros masculinos, aunque estás solo tienen un alcance del 33% como sujeto de noticia, y los hombres un 67%. 

Este informe se lleva a cabo cada cinco años desde 1995, con la finalidad de defender los derechos de comunicación para lograr la justicia social. El informe preliminar de la investigación GMMP2020 se aguarda este a inicios del año próximo, por lo cual se espera ver resultado más variado dado al contexto actual. 

La periodista y fundadora del medio digital La Lupa, Maryórit Guevara, manifestó que por su paso en el canal 8 notó que quienes tenían más poder de palabra y credibilidad eran los hombres. 

“Tenían mayor credibilidad, tenían mayores beneficios, mayores libertades, es un mundo de hombres realmente”, aseguró la periodista que se encuentra exiliada en España. De igual manera remarcó que los medios de comunicación están hechos bajo una lógica machista y funcionan bajo esta lógica, no solo a nivel administrativo de igual manera la selección de las noticias.

“Cuando llegas a la mesa de editores, a la reunión de la mañana o a la reunión de la tarde, la conversación gira en torno a pensamientos muy machistas” señaló, Guevara, ex periodista de los diarios Hoy y La Prensa. 

“Soñar con alcanzar puestos de decisión como editoras o jefas de información en secciones de política, economía, ciencias, entre otras, es complicado ya que están apartadas para los hombres; las secciones asociadas con la feminidad y un anticuado rol de género como lo son: Nosotras (Desaparecido suplemento para mujeres). Acá entre nos y farándula son los puestos generalmente ofrecidos” retomó, Guevara.

La brecha salarial 

En el Artículo. 82 y 83 de la Constitución Política de Nicaragua, se detalla las garantías y derechos que poseen las y los trabajadores: “Salario igual por trabajo igual en idénticas condiciones, adecuado a su responsabilidad social, sin discriminaciones por razones políticas, religiosas, sociales, de sexo o de cualquier otra clase, que les asegure un bienestar compatible con la dignidad humana

Según el informe;  The Global Gender Gap Report 2020,  publicado por el Foro Económico Mundial, Nicaragua se encuentra en el top 5 de países a nivel mundial con la menor Brecha Salarial de Género (0.804), esto de manera general y tomando en cuenta todas las áreas laborales. 

En promedio el salario mínimo y máximo de un Periodistas es de C$7,724.17 a C$33,390.51 por mes en el año 2020 aproximadamente. Aunque presuntamente existe una inconformidad por parte de algunas periodistas que expresan que los mejores salarios y puestos laborales son para hombres. 

En una gran mayoría de los medios de comunicación, las trabajadoras son mujeres. Álvaro Navarro, director del medio digital Artículo 66, cuenta con 3 periodistas de las cuales solo una ejerce un cargo de poder. Son pocas las mujeres con este tipo de posición, dado a la sugerente incomodidad que sienten los subordinados del sexo contrario ante órdenes impuestas. 

La docente y periodista, Valeria Dávila, relató su experiencia en la televisión durante los años 90 donde existía un proteccionismo hacia las periodistas, las cuales tenían que ganarse los espacios dado a que se les delegaba roles más pasivos, mientras los camarógrafos y reporteros hombres se movían a la “acción”.

“Me trataban como una muñequita”, comentó la docente de comunicación en la Universidad Centroamericana. 

Valeria Dávila, docente en la Universidad Centroamericana (UCA) y periodista.
Fotografía: Karla García

“Empecé a ver que las oportunidades se las daban más a los varones… éramos un colectivo de tres hombres y tres mujeres, a los tres periodistas se les dio la oportunidad de ir a estudiar al extranjero, de las mujeres, solo a una”, continuó. 

“Había un equipo en especial que siempre la mejor periodista era la mujer, los trabajos de mejor calidad, eran de ella. El otro periodista, sin embargo, era el que iba a todos los cursos, todos los seminarios, a todas las actividades que salían: viajes fuera del país, y a la mujer periodista, no. Empezó el malestar de por qué él y yo no, a lo que recibía respuestas de: porque vos tenes familia o por tal cosa, o simplemente porque te necesito aquí, punto”.  

La mano bajo la falda 

Otra sección del Arto.83 dice: “Condiciones de trabajo que les garanticen la integridad física, la salud, la higiene y la disminución de los riesgos profesionales para hacer efectiva la seguridad ocupacional del trabajador. 

Estas condiciones no son garantizadas en su totalidad para las periodistas, las cuales sufren acoso dentro y fuera del medio. Josseling Rojas, periodista de canal 10, narró sus experiencias sobre acoso callejero mientras daba cobertura a un accidente. 

“Cuando inicié elaboraba notas empresariales, por lo cual asistía a eventos. Una vez andaba un vestido porque iba a un cóctel, pero el canal tenía una indicación: si en la calle te encontrabas un accidente, tenías que darle cobertura a tal caso. De camino nos encontramos con uno, en lo que yo estoy haciendo las entrevistas, está un hombre y puso su teléfono debajo del vestido para grabar” expresó, la periodista la cual, desde ese día, evita usar vestidos para laborar. 

Casos como este no son aislados, desde la crisis sociopolítica que inició en abril del 2018, el acoso y agresiones se tornaron comunes de parte de fanáticos y turbas afines al gobierno de Daniel Ortega.

Pero este tipo de comportamientos no solo se limitan a agentes externos, Dávila retomó sus historias: “Yo viví acoso laboral…de parte de un compañero de trabajo. No estaba en mi equipo, no era periodista de equipo de programa, sino que estaba en el mismo edificio; él estaba en otro proyecto solo convivíamos en el mismo edificio, pero no tenía ningún tipo de relación con esta persona. Sabía que estaba, lo normal, no, la convivencia: ¡Buenos días! y tal. De repente empezó a llamarme. Como no era ni mi amigo con costo a conocidos llegábamos, obviamente nunca le había dado mi número ni datos personales, comenzó a llamarme a mi casa en la noche, a enviarme mensajes. Inmediatamente yo me siento acosada”.

Otra de las historias de la profesora y periodista, se remonta a las épocas de cuando trabajaba en televisión: “En algún momento me tocó vivir un nivel de (No sé si decir discriminación o como llamarlo), pero mi jefe no me hablaba a mi directamente, tenía que estar el productor a la par y estando yo presente, le hablaba a él para que luego me lo dijera a mí. Llegué a pensar que solo me pasaba a mí, pero tenía el mismo comportamiento con las colegas. En cambio con los colegas (hombres), los llamaba y hablaba directamente con ellos. Con el tiempo fue cambiando, cuando desapareció la figura del productor y ya, por fin, soy persona, ya me puedes hablar a mi directamente”.

Para este tipo de casos no existe un sindicato de periodistas como tal, el cual pueda ayudar a respaldar las denuncias, existen protocolos a seguir, pero muchas periodistas temen denunciar por miedo a que las despidan o la denuncia quede archivada. 

Azucena Castillo, exdirectora de Radio Universidad, se encuentra exiliada en Miami y narró sobre lo que significa ser mujer periodista en Nicaragua: “Lo más difícil de ser periodista mujer es tener miedo, el atreverse a tener criterio propio, a realizar periodismo, el ser reportera en las calles, atreverse a ir ganando espacios. Es difícil porque es un mundo donde todavía (aunque ha mejorado bastante) hay machismo, pero con el aporte de muchas de nosotras que hemos estado en posición de liderazgo y dirección hemos abierto posibilidades a las mujeres. Igual, algunos hombres han aprendido que este negocio no es solo de hombres sino que también es una profesión donde las mujeres hacemos una labor de equidad, democrática  y altamente sensible sobre lo que pasa en el país y en el mundo”. 

Azucena Castillo, exdirectora de Radio Universidad. Fotografía: Cortesía

Álvaro Navarro director de Artículo 66, relató desde su experiencia como periodista y como hombre que situaciones como estas son muy frecuentes. “Hay medios de comunicación donde es conocido el acoso, he conocido que hay editores o gente que tiene posiciones de poder que los cargos de las colegas periodistas los rifan entre actitudes y posiciones que tienen que ver con comportamientos sexuales” expresó Navarro, el cual reiteró que en su medio, a pesar de ser pequeño, se ha tratado de controlar lo máximo posible estas situaciones. 

Las nuevas generaciones 

La sororidad entre mujeres y el acompañamiento son la máxima herramienta que tienen las periodistas hoy en día. Con el auge de los nuevos medios independientes y movimientos sociales como #MeeToo, más periodistas mujeres se aventuran a dejar atrás el tabú del acoso  y han aprendido a identificarlo para poder denunciarlo.

Los sueños de muchachas jóvenes que quieren escribir y expresarse no es un muro que se vaya a derrumbar tan fácilmente, entre más crezca el valor de imponerse ante las vicisitudes que puedan presentarse, más pequeños van a ser los obstáculos con los que habría que lidiar. La sociedad, en temas de equidad de género está apenas en pañales, pero eventualmente las mujeres periodistas se apoderan y empoderan en puestos de poder para crear noticias de calidad, dejando obsoleto el viejo modelo machista y misógino que perdura en los medios de comunicación.

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