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Obreras de las maquilas expuestas al acoso laboral

La violencia de género sigue siendo una de las violaciones más toleradas de los derechos humanos en el mundo laboral. Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 35% de las mujeres de todo el mundo, mayores de 15 años han sido víctimas de actos de violencia física o sexual en el hogar, en la comunidad o en la zona de trabajo.

“Hace 27 años inicié a trabajar en las maquilas. Cómo olvidar aquella mañana cuando llegué a la zona franca en punto de las siete de la mañana. Mi trabajo era pegar pretina a los pantalones y como el día anterior no me quedé haciendo horas extras, una “china”, (mujer de raza china o proveniente de la China), quien era mi supervisora, me estaba esperando. Me ubiqué en mi espacio de trabajo y la “china” me lanzó el paquete y caí sentada sobre él, entonces yo miré que eso no era normal y se lo regresé. Estando en mi país una trabajadora igual que yo, lo único de origen asiática me violentó mis derechos, como consecuencia de mi acto; fui despedida de mi puesto”.

Esta situación refleja la experiencia de muchas trabajadoras de las maquilas, según Olga Valle, quien ha trabajado por décadas en las fábricas textiles adscritas a la Corporación de Zonas Francas de Nicaragua y quien además es Secretaria General de la Mujer en la Federación Textil de Trabajadoras de Zona Franca CST/ZF.

Las mujeres han sido expuestas a un sistema patriarcal y machista estructural, esto porque estamos vinculado a un mundo tradicional masculino que contribuye al alejamiento de los derechos de las mujeres, señala la coordinadora académica de genero del departamento de ciencias sociales de la Universidad Centroamericana (UCA), Greta Fajardo.

Pese que tanto hombres como mujeres pueden experimentar violencia y acoso en el mundo laboral, especialmente en las zonas francas, la Confederación Sindical de Trabajadoras de Zona Franca, de la Central Sandinista de Trabajadores CST José Benito Escobar, ha promovido una campaña llamada “Sindicatos y empresas decimos no a la violencia”, con el objetivo de sensibilizar y terminar con el acoso y la violencia que sufren las trabajadoras de estas maquilas.

Fotografía: Cortesía

Aproximadamente el 60% del total de mano de obra de las Zona Franca, lo representan las mujeres, que suman en total 120 mil empleos a nivel nacional, según la secretaria general de la Federación de Maquila 8 de marzo, Damaris Meza.

“Las organizaciones sindicales requieren avanzar en materia de negociación colectiva con enfoque de género. Es de suma importancia sensibilizar a los trabajadores, gerentes y empresarios de maquila y visibilizar dicha problemática, promoviendo de esta manera la inclusión de temas de género en el diálogo social en las empresas”, señaló Meza.

Por su parte, Olga Valle manifestó que el objetivo de este esfuerzo es informar a los y las trabajadoras, para que logren diferenciar los actos de violencia y las responsabilidades laborales. “Desde ahí se tiene que identificar el maltrato y violencia laboral para sensibilizar al empleador sobre porque el maltrato laboral, no es parte de un trabajo”, añadió Valle.

Las mujeres han estado demandando participación en los espacios públicos, el respeto a los derechos ha sido una demanda constante, pero en el mundo productivo se dan limitaciones debido a la falta de educación formal. “Somos el país con la mayor tasa de jóvenes embarazadas, el segundo país en América latina con el menor presupuesto en la educación, esto junto con un entorno cultural, hace que las mujeres se vean limitadas y expuesta a que sus derechos sean violentados”, afirma Greta Fajardo.

Fotografía: Cortesía
Fotografía: Cortesía

Ley 779 conceptualiza y protege ante violencia laboral

En Nicaragua existe un marco jurídico que respalda a las mujeres contra la violencia, la Ley 779; Ley Integral contra la Violencia hacia las Mujeres.

La Ley 779 determina como violencia laboral todo acto de discriminación en los ámbitos de trabajos públicos o privados, así mismo, al sufrir abusos, amenazas o ataques en circunstancias relacionadas con sus trabajos y el hostigamiento psicológico en forma sistemática, indicaron las sindicalistas.

Fotografía: Cortesía

Las consecuencias van más allá del ámbito laboral

La problemática de la violencia laboral en las maquilas es un tema no visualizado, debido a la falta de información y organización, “las personas no denuncian estos actos de violencia por miedo de ser expulsados de su puesto de trabajo”, señala la asesora técnica de organizaciones sindicales, Deyling Valdez.

La presencia de un acto de violencia en los centros laborales afecta a la salud psicológica del trabajador y puede producir consecuencias negativas en las relaciones sociales y en familia particularmente, dice Damaris Meza.

“En las empresas disminuye la productividad, genera pérdidas económicas y desprestigio social y por supuesto en la sociedad contribuye a la discriminación social”, comentó Meza.

Fotografía: Cortesía
Fotografía: Cortesía

El trabajo continúa            

Las sindicalistas manifestaron que el trabajo de esta campaña será permanente para crear condiciones y mecanismos dentro de las empresas para que los sindicatos puedan ser medios de denuncias y buscarle solución a dicho problema.

“Las Organizaciones sindicales siempre condenarán toda forma de violencia laboral, pero además tratarán de adoptar medidas de prevención y atención a través de estrategias de difusión y capacitación”, expresó Deyling Valdez.

“Nosotros hemos venido trabajando desde hace años en este tema de violencia y acoso sexual a las mujeres. ¿Por qué hacia las mujeres en zonas francas? Porque somos más trabajadoras en estas empresas, esperamos trabajar junto con los sindicatos y los empresarios en este tema para erradicar la violencia y queremos llegar hacia las mujeres que no están organizadas, para que se organicen para trabajar estos temas, que para nosotros son de suma importancia”, puntualizó Damaris Meza.

Se debe reconocer que la violencia laboral en las maquilas ha disminuido en comparación con años anteriores, “antes las mujeres eran víctimas de ofensas verbales por solo el hecho de no cumplir con la meta establecida en dichas empresas, ahora las organizaciones sindicales han realizado un gran trabajo que han disminuido estas situaciones”, concluyó Olga Valle.

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