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Turbas les gritaban: “medios golpistas, medios mentirosos”

Los periodistas en Nicaragua viven su peor momento, asesinatos, censura, confiscaciones, cárcel, persecución, agresiones físicas y verbales de parte de simpatizantes del partido de gobierno. Otro escenario, es la represión de la policía y los grupos de paramilitares; “militares activos, vestidos de civil” en conjunto con la Juventud Sandinista, organizados para agredir a los comunicadores durante las coberturas 

Por: Fabiana Bustos Vargas

En el mes de abril del 2018, Nicaragua se vio sumergida en una ola de protestas contra el gobierno del presidente Daniel Ortega, esto trajo consigo violaciones a los derechos humanos. Periodistas internacionales y nacionales fueron el blanco de abusos y agresiones que quedaron registrados como uno de los peores sucesos de la historia de Nicaragua. 

Las madres pidiendo justicias por sus hijos asesinados, familiares de presos políticos exigiendo su liberación, ese era uno de los tantos escenarios que vivían día a día algunos nicaragüenses. Cada vez la represión era más severa, los disparos más directos y las amenazas inevitables, pero en todo momento la situación era irremediablemente  desalentadora.

El 23 de septiembre del 2018, el periodista Winston Potosme, cubría la parte informativa de Café con Voz, programa de la televisión 100 % Noticias. En su labor se dirigió a una movilización que saldría de los semáforos del Mercado de Mayoreo y la recorrería hasta la rotonda de Rubenia, ese día transmitiría la movilización como normalmente lo haría, siendo consciente del riesgo. 

Alrededor las nueve de la mañana se dirigió a la movilización, intentó entrar por el lado sur de los semáforos del Mercado de Mayoreo, pero le fue completamente imposible, todo el lugar estaba cercado por paramilitares, había un muro de contención de policías antimotines o antidisturbios antes de los semáforos. En ese momento él iba escuchando la radio Corporación, así se enteró que la movilización avanzaba por los barrios aledaños a esa zona, lo que motiva a que él se traslade a la Colonia 9 de junio muy cerca del Mercado Iván Montenegro para alcanzar la movilización e iniciar su trabajo como periodista, transmitir, y tomar fotografía. La situación era enervante, el ambiente tenso y cargado de mucho dolor, las personas gritaban sin parar, no importaba cuanto les doliera la garganta, necesitaban ser escuchados. 

Potosme realizó una transmisión de cinco minutos y siguió caminando junto a los protestantes, como generalmente sucede todos los periodistas iban en la parte delantera de la movilización. Al igual que los manifestantes, entre la muchedumbre se encontraban paramilitares; “militares activos, vestidos de civil” organizados por el gobierno que asediaban la protesta.

Justo a una cuadra y media antes de que llegaran al tope sur de la Colonia 9 de junio aparecieron de tres a cinco encapuchados completamente armados, y empezaron a dispararle a todo lo que tenían en frente.

En ese momento los periodistas nacionales e internacionales empezaron a correr para resguardarse, los disparos salían por todos lados, Potosme sin escapatoria intentaba retroceder para protegerse. Mientras los disparos seguían incesantes logro visualizar uno de los andenes en el que podría relativamente estar seguro y escapar, así corrió hasta ahí, “cada quien salva su vida” aseguró Potosme.

Cuando consiguió protegerse se dispuso a grabar de nuevo, pero miró a una señora que venía con una niña como de 7 años que estaba dentro de la balacera, el periodista dejó de transmitir y corrió para ayudar a esas personas, así que las movió hacia el andén donde él se estaba resguardando y ellas lograron seguir su camino sanas y salvas. 

Una vez que regresó al mismo andén tuvo intenciones de volver a grabar y transmitir, así que se ubicó detrás de un poste, y saco la mano donde tenía su celular para grabar lo que ocurría, pero repentinamente sintió algo en su mano que lo hizo caer de inmediato, el impacto fue lo único que pudo percibir en ese instante.

“Solo escuché que dijeron, pegaron al periodista, pegaron al periodista, me quise levantar pero cuando puse mi mano no me respondió y me volví a caer, yo solo me vi la sangre que tenía en mi brazo y no sabía más que había pasado solo me miraba mi mano retorcida” confirmo Potosme. 

Caminó una cuadra totalmente a la deriva hasta que una señora de la que nunca supo su nombre le brindó ayuda, lo metieron a su casa, donde estuvo los 20 minutos más largos de su vida, sin perder más tiempo llamó a sus colegas de la Radio Corporación, específicamente a Marcos Medina, para informarle su estado actual y su ubicación.

“En ese momento me fijé que dentro del barrio los paramilitares y policías, venían sacando a todos los chavalos que estaban allí adentro, eso fue uno de mis mayores temores, que me agarraran y me llevaran detenido y yo herido” dijo Winston Potosme.

Hasta que de repente llegaron 4 periodistas internacionales que llevaban sus cascos, chalecos antibalas y sus equipos, ellos lo acuerparon y lo sacaron de ahí caminando desde esa zona hasta los bomberos del Mercado Iván Montenegro, en ese lugar lo espero el periodista Luis Galeano quien lo trasladó al hospital. Actualmente se encuentra exiliado en Miami.

Periodista Winston Potosme asegura que fueron paramilitares quienes le  dispararon
“Winston Potosme es el único periodista que sobrevivió a un disparo en el marco de las protestas del año 2018”. Fuente: La Prensa.

Un presidente que no da entrevistas a los medios 

Desde el año 2007 hasta la fecha, el gobierno de Nicaragua dirigido por Daniel Ortega, ha mantenido una actitud hostil, excluyente y discriminatoria hacia la prensa independiente; desde esa fecha no hace apariciones ante los medios de comunicación independientes, no brinda conferencias de prensa y tampoco sus funcionarios.

La Fundación Centro de Investigación de la Comunicación (Cinco), en su informe Reporte Sombra 2015-2018, realizó un análisis de la situación de la libertad de expresión y la libertad de prensa en Nicaragua. El informe destaca que el gobierno tiene como características, “limitar el acceso de la información pública a los ciudadanos y la prensa, obstaculizar la labor de la prensa independiente, la difusión de los mensajes oficiales a través de una red de medios estatales y aliados al gobierno; y que la portavoz gubernamental es una sola persona, la Vicepresidenta Rosario Murillo”.

Según la Fundación Violeta Barrios de Chamorro existen 1,080 casos documentados de violaciones a la Libertada de Prensa en Nicaragua desde abril del 2018 hasta abril del 2019, dentro de ellos 98 ataques, 199 intimidaciones, 115 amenazas, 116 censuras, 109 agresiones, 53 difamaciones, 3 restricciones legales, 314 restricciones administrativas, 27 hostigamientos judiciales, 50 hostigamientos verbales, 1 muerte y 1 caso de misoginia.

Meses previos al ataque de Potosme, precisamente el 18 de abril de ese mismo año, la periodista Leticia Gaitán daba cobertura a la protesta que realizaban jóvenes auto convocados en el sector de Camino de Oriente, acompañada de dos camarógrafos: Geovanny Hernández y René Cuadra. Grupos de choques de la Juventud Sandinista (JS), organización juvenil del Frente Sandinista de Liberación Nacional, que intentaron agredirla como a otros periodistas. 

 “Quiero ver si ahora sos tan huevoncita como cuando andas entrevistando”

Gaitán estaba documentando todas las agresiones de los grupos de choques y la Juventud Sandinista hacia los autoconvocados (grupo de jóvenes manifestantes) desde su teléfono. De manera agresiva uno de estos sujetos con el rostro oculto por un casco, le intentó arrebatar el teléfono, en ese momento una señora que estaba observando todo lo que pasaba le gritó al hombre para que la dejara en paz. 

“Yo le digo al hombre que soy periodista y recuerdo que mi camarógrafo René Cuadra que estaba cerca, le dice  ¿Qué  pasó con la chavala? ¿Qué te está haciendo? Sin dejar de trasmitir en vivo, entonces recuerdo que otro hombre que también andaba con casco en el rostro  le dijo: déjala no la toques”, afirmó Gaitán.

Ese mismo día fue agredida por la Juventud Sandinista cuando se encontraba en el sector de la Jean Paul Genie.  Los autoconvocados empezaron a ser perseguidos y agredidos con piedras, así que se vieron obligados a correr al sector del centro Comercial Galerías, en ese punto, Gaitán se sentía totalmente desorientada debido a toda la gente que corría, ella no podía encontrar a los camarógrafos que la acompañaban. Luego de observar a sus alrededores tratando de orientarse, percibe como una muchacha estaba siendo golpeada entre 8 hombre, recibiendo patadas y golpes.

“Entonces yo le grite déjenla es una mujer, cuando yo les dije eso, los hombre se me lanzan,  yo corro porque no me voy a esperar a recibir los golpes, recuerdo que voy con el micrófono del canal y aparece un hombre, me agarra el micrófono y me lo estrella en el pavimento y me va a golpear, entonces en eso llega mi camarógrafo y me auxilia. Los hombres me dejan porque yo en ese momento también le digo que soy periodista”, aseguró Gaitán.

El Artículo 66 de la Constitución Política de Nicaragua establece que; “Los nicaragüenses tienen derecho a la información veraz. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas, ya sea de manera oral, por escrito, gráficamente o por cualquier otro procedimiento de su elección.  

En Nicaragua la Libertad de prensa es uno de los derechos fundamentales registrado en la Constitución Política, así como la Libertad de Expresión, artículo 30 que establece. “Los nicaragüenses tienen derecho a expresar libremente su pensamiento en público o en privado, individual o colectivamente, en forma oral, escrita o por cualquier otro medio”. 

Ejerciendo su deber periodístico, Leticia Gaitán es víctima de otra agresión el 19 de Junio del año 2018. Antes de llegar a la rotonda de Ticuantepe, mientras se estaban estacionando con el equipo de Canal 12, cada quien, en su vehículo, cuando dos camionetas de paramilitares llegaron, se tiraron de las camionetas en marcha y uno de ellos empezó a disparar al aire gritando que se tiraran al suelo. Gaitán se quedó de rodillas mientras escuchaba expresiones como: “medios golpistas, medios mentirosos y que solo decían noticias falsas”.

“Uno de ellos se me acercó al oído y me gritó: “quiero ver si ahora sos tan huevoncita como cuando andas entrevistando”, y después otro hombre de los que estaban  ahí, siempre encapuchados, le dijo: “sí, ella fue la que le faltó el respeto al jefe”. Primero hubo intimidación porque sacaron armas, luego amenazas porque nos preguntaron si habíamos comido bien, dándonos a entender que nos podían llevar secuestrados. Cuando ellos llegaron nos encañonaron y nos estaban apuntando con un fusil AK-47, arma popular entre militantes y exguerrilleros nicaragüenses, y el hombre que disparó si andaba una pistola pequeña, yo lo vi, era un hombre de estatura media, blanco y recio con el rostro cubierto. Incluso cuando me quitaron el teléfono me dijo que si no le daba mi cuenta icloud ahí me iba a quedar”, fueron las palabras de Gaitán.

A partir de las protestas pacíficas de abril donde se exigió justicia y democracia, el gobierno de Daniel Ortega reaccionó con una de las maneras más violentas nunca antes vista en la historia de Nicaragua. Afectando a todos los medios independientes, censurando, robando y cerrando medios como Canal 100% Noticias, sala de redacción de Confidencial, Esta Semana, Esta Noche y sin obviar la destrucción total de Radio Darío en León, producto de un incendio con los periodistas dentro de la radio, se confirmó que fue provocado.

Según la Constitución Política de Nicaragua en el artículo 68 se constituye que “Los medios de comunicación social están al servicio de los intereses nacionales. El Estado promoverá el acceso del pueblo y sus organizaciones a los medios de comunicación y evitará que éstos sean sometidos a intereses extranjeros o al monopolio del poder económico de algún grupo. La existencia y funcionamiento de los medios de comunicación públicos, corporativos y privados no serán objeto de censura previa y estarán sujetos a lo establecido en la ley”.

Desde que el mandatario Daniel Ortega asumió la presidencia de Nicaragua en 2007, no ha existido un cumplimiento de la constitución política. Los periodistas suelen ser víctimas de campañas de desprestigio, detenciones arbitrarias, amenazas de muerte, e incluso hasta el asesinato del periodista Ángel Gahona en el marco de las protestas en 2018.

Ángel Gahona grababa desde su teléfono cuando lo mataron

La noche del 21 de abril del 2018 circuló por redes sociales y medios independientes una de las noticias más triste del país, el periodista Ángel Gahona fue asesinado por un disparo certero, en Bluefields, mientras él transmitía por Facebook Live la protesta cívica cuando eran reprimidos por la policía nacional para su noticiero El Meridiano. 

En la grabación se escucha al periodista mostrar daños causados en el edificio de la alcaldía de la ciudad. Antes de ser impactado dijo: “Viene la policía, vamos a buscar donde refugiarnos”, mientras se cruza la calle cae muerto. Sin embargo el que mató a Gahona  no fue identificado en el video, y ahora el verdadero asesino está libre y amparado en la impunidad.

Para esa fecha organismos de derechos humanos en el país tenían contabilizado 24 personas muertas y Gahona se sumó a esa cuenta. A pesar de que existió una supuesta investigación, ningún policía nacional o paramilitar que se encontraba en la escena del crimen y cerca de la zona, fue sometido a investigación o detención. Sin embargo, dos semanas después del crimen son capturados en Blufields: Brandon Lovo de 18 años y Glen Slate de 21. Después de cuatro meses son procesados y condenados por un Juez Penal de Managua por el asesinato del periodista Ángel Gahona, con una sentencia de 23 años de cárcel para Lovo, y 12 años de cárcel para Glen. La familia de Gahona aseguró que el régimen protege a una entidad uniformada.

Brandon Lovo y Glenn Slate fueron los primeros presos políticos condenados por una dictadura  que los incriminó sin pruebas, de una muerte producto de la propia matanza del dictador. Es importante exponer que todo el juicio se llevó a puertas cerradas, sin permitir siquiera el ingreso de los organismos de derechos humanos.  

El periodista asesinado en Nicaragua, un caso que sigue en la impunidad.

Asesinan a periodista Ángel Gahona durante protestas en Bluefields -  Artículo 66
Policía Nacional presenta a implicados en muerte de periodista Ángel Gahona
“En el juicio de Gahona, la Fiscalía presentó 36 testigos con diferentes pruebas sobre los hechos. Pero ninguno logró identificar a los presuntos tiradores Lovo y Slate, en la escena del crimen”. Fuentes:19 digital/Artículo 66.

La violencia contra periodistas implica los derechos a la integridad personal, a la vida y a la libertad de expresión de periodistas, y de toda la sociedad. La falta de  investigación, persecución y sanción de todos los responsables crea una violación más a los derechos al acceso a la justicia y a las garantías judiciales de las personas afectadas y sus familiares.

Al margen de la represión contra los periodistas, la Ley de Acceso a la Información Pública, ley N°. 621, es solo un enunciado de leyes que no se cumplen en Nicaragua. Dicha ley aprobada el 16 de Mayo de 2007, constituye que “artículo 1.- La presente Ley tiene por objeto normar, garantizar y promover el ejercicio del derecho de acceso a la información pública existente en los documentos, archivos y bases de datos de las entidades o instituciones públicas, las sociedades mixtas y las subvencionadas por el Estado, así como las entidades privadas que administren, manejen o reciban recursos públicos, beneficios fiscales u otros beneficios, concesiones o ventaja”.

Lucía defecó en su mano mientras estuvo en la cárcel

Lucía Pineda Ubau periodista, Jefa de Prensa del Canal 100% Noticias, era la única mujer periodista encarcelada en “toda Centroamérica” por ejercer la libertad de expresión, así lo hace constar un informe que emitió Reporteros sin Fronteras. 

Lucía Pineda Ubau y Miguel Mora cumplen cinco meses encarcelados • El Nuevo  Diario
“Miguel Mora y Lucía Pineda fueron los únicos periodistas que estuvieron en condiciones de presos políticos desde diciembre del 2018 hasta Junio del 2019, aislados totalmente en la cárcel de máxima seguridad, conocida como El Chipote, en Managua. Acusados por el gobierno por delitos de terrorismo e incitación al odio, según confirmó su abogado, Julio Montenegro, a la Voz de América”. Fuente: El Nuevo Diario.

A Pineda la detuvieron desde su puesto laboral, junto a Miguel Mora y Verónica Chaves. La policía nacional, hombres civiles armados (paramilitares), ingresaron al canal de televisión 100% Noticias de forma excesivamente violenta, como si los periodistas fueran unos delincuentes. 

“Para comenzar nunca teníamos que estar presos, los presos y enjuiciados tendrían que ser Daniel Ortega y Rosario Murillo por cometer crímenes de lesa humanidad”, expresó Pineda.

Además de estar presa injusta e ilegalmente, Pineda fue completamente aislada mientras era sometida a tortura psicológica con interrogatorios constantes, según la periodista eran más 30 interrogatorios en la semana. Dentro de la prisión tuvo que defecar en su propia mano, pues el inodoro dentro de la celda en el chipote no descargaba, no servía, y por más que Pineda le informó a los policías, estos no hacían nada para solucionar el problema, le introdujeron sustancias en su comida que le provocó vómito, mareo y diarrea, y la privaron de usar sus lentes por 24 horas. Fue hasta que llegó la Cruz roja internacional que Pineda logró exponer su caso y ellos lograron que la cambiaran de celda. 

“Dios me dio fuerzas para soportar esa injusta prisión, ese aislamiento, esa losa del silencio que me impusieron. Oré mucho a Dios y me acompañó en todo momento, me acuerpó para que no me sintiera sola. Oré para que me cuidara mi psicología, mi cerebro, mi salud, porque querían volverme loca con ese aislamiento al cual fui sometida” expresó Pineda.

El 11 de Junio del 2018 son liberados 56 presos políticos bajo el marco de la recién aprobada Ley Amnistía por el régimen, entre los liberados estaban Miguel Mora y Lucia Pineda que se exilió en Costa Rica. 

Al menos 70 periodistas nicaragüenses han salido al exilio desde abril del 2018, según reportes de organizaciones de derechos humanos.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), acusó al Gobierno de Ortega de cometer crímenes de lesa humanidad, ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), donde se inició un proceso de aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua.

Las detenciones de los periodistas Miguel Mora y Lucia Pineda fueron totalmente arbitrarias, con uso excesivo de la fuerza y un trato criminal, a pesar de lo que establece artículo 33 de la Constitución Política de Nicaragua: “Nadie puede ser sometido a detención o prisión arbitraria, ni ser privado de su libertad, salvo por causas fijadas por la ley con arreglo a un procedimiento legal.

En consecuencia: 1) La detención solo podrá efectuarse en virtud de mandamiento escrito de juez competente o de las autoridades expresamente facultadas por la ley, salvo el caso de flagrante delito. 2) Todo detenido tiene derecho: 2.1 A ser informado sin demora, en idioma o lengua que comprenda y en forma tal que dada, de las causas de su detención y de la acusación formulada en su contra; a que se informe de su detención por parte de la policía y él mismo a informar a su familia o a quien estime conveniente; y también a ser tratado con el respeto debido a la dignidad inherente al ser humano. 2.2. A ser puesto en libertad o a la orden de autoridad competente dentro del plazo de las cuarenta y ocho horas posteriores a su detención. 3) Una vez cumplida la pena impuesta, nadie deberá continuar detenido después de dictarse la orden de excarcelación por la autoridad competente. 4) Toda detención ilegal causa responsabilidad civil y penal en la autoridad que la ordene o ejecute. 5) Los organismos correspondientes procurarán que los procesados y los condenados guarden prisión en centros diferentes”.

Golpiza en el funeral del poeta Ernesto Cardenal

El periodista de Nicaragua Investiga, Hans Lawrence, llegó a la catedral de Managua alrededor de las 3 de la tarde, donde era la misa de cuerpo presente de Ernesto Cardenal, el 3 de marzo del 2020. Era un ambiente totalmente tenso, lleno de simpatizantes sandinistas, luego de observar  la situación Hans junto a su editor  decidieron mantener precauciones. Mientras duró la misa  los simpatizantes golpearon a un joven, le robaron su mochila, su computadora y su teléfono, la misa continuó con los simpatizantes ofendiendo, gritando e impidiendo la tranquilidad de los dolientes. Cuando salió el féretro, Lawrence grababa, y los sandinistas enardecidos gritaban vulgaridades al féretro y a los periodistas con expresiones como: “mentirosos digan la verdad, terroristas”. 

Lawrence andaba su mochila, equipos de transmisión, grabación; en la mano cargaba un mono pie, un estabilizador, el teléfono con el que estaba grabando, y el micrófono; además de cosas personales. Mientras entrevistaba a Sergio Ramírez, Gioconda Belli y la asistente de Ernesto Cardenal perdió de vista a su editor, así que tuvo que buscarlo en el parqueo donde el ambiente era hostil, estaban los simpatizantes sandinistas por todos lados gritando ofensas, creando disturbios, en medio de una avalancha de vehículos que buscaban salir del enorme infierno que se había formado ya que todos querían salir al mismo tiempo. Mientras seguía buscando a su editor un simpatizante lo agarró por la fuerza del antebrazo izquierdo, tomó su equipo y jaló su brazo para zafarse. 

“Suélteme le digo, y ¿Qué es la verga? me dice, yo soy periodista y le enseñó mi credencial, ¿Qué fue? me grita otro y me empuja,  miro que ya viene un tercero y en eso una camioneta se me pone detrás y quedo atrapado,  mi colega Leonor Álvarez me jala y me dice vámonos, entonces logramos salir” expresó Lawrence.

Entre jaloneos lograron salir de ahí y se dirigieron a la casa cural donde había un portón, ahí estaban varios periodistas de los distintos medios. Lawrence empieza a grabar a los simpatizantes que estaban empujando y gritándoles desde el otro lado del portón, minutos después rompen el portón y van directamente a la periodista Leonor Álvarez de La Prensa, la comienzan a golpear y arrastrar mientras que Lawrence se quedó estático grabando. De pronto una patada desde el lado izquierdo impactó a Lawrence pero logró esquivarla con la mano, luego los golpes se vuelven incesantes y la situación incontrolable, así que al final cuando trata de correr no puede y cae al suelo. 

“Ahí me agarran entre 10 y 15 personas y me daban patadas, golpes con objetos cilíndricos, no sé qué eran, no sé si eran tubos o bates. En eso me jalan el equipo, yo no lo quería soltar pero siento una patada en la cabeza, yo tengo epilepsia, entonces yo sé que los golpes en la cabeza para mí son fatales, trato de cubrirme la cabeza, suelto el equipo ya consiente, me digo a mi mismo tengo que cubrirme la cabeza” confirmó Lawrence.

Así que soltó el equipo, lo vuelven a golpear en la cabeza mientras sigue recibiendo patadas y golpes.

“Todo lo que están diciendo es: “mátalo, mátalo a ese hijo de puta, por mentiroso por golpista, sácale la mochila”, dicen unos, entonces ellos intentan sacarme las mangas de la mochila, pero como la mochila tiene un seguro en el pecho, no me podían sacar el seguro, entonces mientras está pasando todo eso me digo a mi mismo, tengo que salir de aquí. No recuerdo cómo, pero yo me levanté en medio de todos esos golpes, me levanto y trato de salir, en lo que yo me levanto ellos me agarran de los dos brazos y me seguían dando golpes, y a cómo puedo me zafo y zafo el seguro de la mochila, para que según yo sé queden con la mochila y me dejen en paz, pero no, me siguen dando y yo trato de correr, pierdo un zapato y en eso doy una voltereta no sé cómo ya me habían soltado” fueron las palabras de Lawrence. 

Logró llegar a unos arbustos en el fondo del área verde de la casa cural donde se escondió, luego logró divisar a sus colegas de la Radio Corporación que estaban ahí medio resguardándose, y caminó hasta ellos, en ese momento vomitó sangre, a partir de eso continuaron los vómitos, los dolores y una monja lo ayudó a medio curar sus heridas. 

Varios periodistas denuncian agresiones de sandinistas tras un funeral por  Cardenal - 14ymedio
“Lawrence es llevado al hospital Vivían Pellas en un vehículo de Canal 10 de televisión donde fue ingresado de emergencia, pero ya a las 9 de la noche le dieron el alta”. Fuente: 14ymedio.

Los cuatro días siguientes fueron fatales para Lawrence, seguía teniendo un dolor inmenso en la espalda baja que no se le calmó con nada, no podía comer, ni tampoco ingerir suero y pastillas, además de los horribles dolores de cabeza. Ya para el lunes, despertó sin dolor y sin vómito, aún no comía pero se sentía mucho mejor, aun así su mamá le consiguió una cita con una internista solo para descartar cualquier cosa.  Llegó  donde la internista y se hizo los exámenes necesarios.

“En lo que está leyendo los resultado se asusta y me dice: muchacho sentate, yo la veo asustado y me dice: mira esto no es para que vos estés de pie, tenes que estar hospitalizado de urgencias, tus riñones no están funcionando bien, busca cómo hospitalizarte. Básicamente me dijo que me iba a morir. Y le digo: ¿Por qué?, si yo me siento bien, ella me explica que ese es un período que le dicen luna de miel, es cuando el paciente pasa mal, luego pasa bien, es cuestión de días, y luego recae y muere”, dijo Lawrence.

Es hospitalizado al siguiente día, lo ve un nefrólogo y le indicó que los riñones apenas le estaban funcionando a un 15%, los dos estaban inflamados pero el derecho estaba a punto de colapsar así que necesitaba comer e hidratarse. Además de eso, los pulmones también estaban afectados.

La CIDH con el fin de estimular la defensa hemisférica del derecho a la libertad de pensamiento y de expresión, fue establecida La Relatoría Especial como una oficina permanente e independiente que actúa dentro del marco y con el apoyo de la CIDH. 

La Relatoría Especial ha destacado la importancia de tres obligaciones que proceden de los derechos a la vida, a la integridad personal y a la libertad de expresión. En primera instancia la obligación de prevenir, la obligación de proteger y la obligación de investigar, juzgar y sancionar penalmente a los responsables de estos crímenes. Así como lo puntualiza la Relatoría Especial, estas obligaciones se complementan para que exista un debate democrático libre, además es necesario combatir la violencia contra periodistas a través de una política integral de prevención, protección y procuración de la justicia.

Nicaragua ocupa el puesto 117, entre 180 países, en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2020 elaborada por Reporteros Sin Fronteras.

Golpeada por segunda vez y auxiliada por una monja y un sacerdote

La periodista del diario La Prensa Leonor Álvarez, confirmó que los simpatizantes sandinistas abrieron las puertas de la capilla y ahí fueron agredidos, entre ellos Hans Lawrence con mayor gravedad, y David Quintana un periodista independiente, además de otros periodistas que fueron robados.

“Intenté hablar con una señora y explicarle sobre esta agresión en la capilla, que en realidad fueron 2, quienes me sacaron a patadas fueron 2  jóvenes sandinista, una señora tal vez de más de 40 años y otro que es el que los andaba dirigiendo y les estaba diciendo: “ellos después se van a estar haciendo las víctimas” y la señora me dice: “eso te pasa por no andar diciendo la verdad solo viven mintiendo” expresó Álvarez. 

Cuando fue golpeada por segunda  vez  la protegió un sacerdote y una monja, se sentía fuera de sus cabales tratando de hacer entender a los simpatizantes de que ella era una periodista pero sin tener éxito alguno.

“Ser periodista y decir lo que está pasando no es un crimen y esa gente nos ataca por eso, por decir cosas que ellos no quieren escuchar, y eso no es un crimen” aclaró Álvarez.

Según el artículo 67 de la Constitución Política de Nicaragua estipula que: “El derecho de informar es una responsabilidad social y se ejerce con estricto respeto a los principios establecidos en la Constitución. Este derecho no puede estar sujeto a censura, sino a responsabilidades ulteriores establecidas en la ley”. 

Geovanny Shiffman periodista del diario La Prensa, también fue víctima de múltiples agresiones desde el 2018 hasta el año presente, en el ejercicio de su labor periodística. En el mes de noviembre del 2019 un grupo de familiares de presos políticos intentaban realizar un piquete exprés en el área del Centro Comercial Metrocentro, la Policía Nacional hizo presencia inmediata y expulsó los ciudadanos. 

En medio de todo el asedio los oficiales de policía agredieron a los periodistas que brindaban cobertura a la actividad. El periodista Giovanny Shiffman fue víctima de un agente que le propinó una patada en el trasero. 

Esta no ha sido la única agresión hacia Geovanny, en el 2018 paramilitares lo acorralaron y obligaron a borrar fotos y videos grabados, en ese mismo año agentes de la Policía lo amenazan de muerte a través de Facebook.

El periodista Alfonso Malespín, experto en Libertad de Prensa, aclara que “En la medida que se debilitad la libertad de prensa por afectación a los medios de comunicación, por afectación de a cualquier tipo al ejercicio periodístico, a la seguridad a la integridad de quienes hacen periodismo en esa medida, la democracia se debilita y la capacidad de llevar distintas versiones de la realidad, distintas voces distintas imágenes de la realidad también se debilita”. 

Según el artículo 19, inciso 2 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos: “Toda persona tiene derecho a la libertad de expresión; este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideración de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección”.

Así que Malespín confirma que “violar estos derechos, en la medida que se debilita la libertad de prensa por afectación a los medios de comunicación, por afectación de  cualquier tipo al ejercicio periodístico, a la seguridad a la integridad de quienes hacen periodismo en esa medida, la democracia se debilita y la capacidad de llevar distintas versiones de la realidad, distintas voces, distintas imágenes de la realidad también se debilita”.

En el tercer informe trimestral del 2020, La Fundación Violeta Barrios de Chamorro expone que los periodistas independientes han sido víctima de persecuciones, procesos judiciales, tortura, abuso del poder policial y falta de acceso a la información en Nicaragua. 

Según el Consolidado de Violaciones a la Libertad de Prensa entre julio y septiembre de 2020, de la Fundación Violeta Barrio de Chamorro, se han cometido más de 90 infracciones a las libertades públicas que implica los procesos judiciales contra cinco comunicadores independientes, por delitos de injurias y calumnias; ataques y agresiones, desacreditar a través de funcionarios del régimen sandinista, torturas y uso abusivo del poder estatal.

La Ley Mordaza

En este año surge una nueva forma de censura para Nicaragua, se aprobó en la Asamblea Nacional La Ley Especial de Ciberdelitos, mejor conocida como Ley Mordaza, esto supone una forma más de represión y ataque a la libertad de expresión donde los medios independientes a los intereses del gobierno pueden ser fuertemente agredidos bajo esta nueva ley.

Los periodistas nicaragüenses ejercen su labor en medio de amenazas y agresiones, que hasta el momento sigue estando en la impunidad, además en medio de esta situación de violencia, la prensa independiente carece de equipo para protegerse durante las manifestaciones.

Es urgente que instancias internacionales tengan una rápida respuesta para que el estado por lo menos permita el trabajo natural y correcto del periodismo. Aun así no se ha dejado de informar, el periodismo tiene un propósito social y humano, que hasta el momento los medios y periodistas independientes tratan de cumplir: la veracidad de los hechos.

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